Lunes 18 - Santa Elena

Ez 24,15-24; Sal de Dt 32,18-21; Mt 19,16-22

Si quieres llegar hasta el final,
vende lo que tienes, así tendrás un tesoro en el ciel

En aquel tiempo, se le acerco uno a Jesús y le preguntó: «Maestro, ¿qué he que hacer de bueno para obtener la vida eterna?» Jesús le contestó: «¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos». Él le preguntó: «¿Cuáles?» Jesús le contestó: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, ama a tu prójimo como a ti mismo». El muchacho le dijo: «Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?» Jesús le contestó: «Si quieres ser perfecto, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego ven y sígueme». Al oír estas palabras, el joven se retiró, entristecido porque poseía muchos bienes.


Un joven, artista en el cumplimiento de los mandamientos, que aspira a  algo más, “¿Qué tengo que hacer para ganar la vida?” (v.16) (parece que intuye que, con el legalismo de los fariseos, no va a conseguir la vida eterna), pregunta a Jesús, al Maestro bueno. Jesús le invita: “Si quieres...” (v.21) Le sugiere con fuerza para que acepte, pero respeta la libertad del invitado. El joven se fue muy triste, con sus aspiraciones del “más” frustradas “porque poseía muchos bienes” (v.22). Y nunca más se supo de él.

Que aceptemos generosamente,
Señor Jesús,
las invitaciones que constantemente
nos haces para seguirte.
Amén.

 


Escucha

 


Volver a la pagina: Evangelio
de cada día


Volver a la página principal