Con tal motivo, nuestro especial cambió su centro y se desplazó a la misma librería desde donde entrevistó a la Hermana Rafaella Zanolli, paulina, que ha sido una de las protagonistas del gozoso acontecimiento.
Comenzamos leyendo textos alusivos a la lectura y que adornan todo el espacio y la verdad es que nos sentimos como en una CATEDRAL CULTURAL o un templo de lectura espiritual. Realmente nos encontramos muy a gusto porque la librería es muy atractiva y convida a entrar, a gustar de la buena lectura…
En ese espacio y sin cerrar al público, entrevistamos a los laicos responsables de la librería y especialmente a Hermana Rafaella, quien antes de partir a Lima había recibido la bendición de su fundador el padre Santiago Alberione. Nos dice: “Cuando vine al Perú aún tenía votos temporales y mucho entusiasmo, esto me llenaba de alegría e impulsaba a la misión”. Para la fiesta de San Pablo, en junio, recibí la bendición, ésta fue la última vez que vi al Primer Maestro -era una persona sumamente lúcida, pero las fuerzas físicas no le respondían-.

Además de contarnos su vocación, la Hna. Rafaella nos habla del Beato Alberione, de su pasión por llevar a Cristo al mundo a través de los medios más modernos. Con la colaboración de Tecla Merlo, Don Alberione fundó el 15 de junio de 1915 en Alba (Italia) la Pía Sociedad de las Hijas de San Pablo. Sus religiosas fueron conocidas como paulinas, cuya finalidad es la evangelización a través de los medios de comunicación social. El carisma fundacional está expresado claramente en las Constituciones del Instituto: “Siguiendo la inspiración y el ejemplo del Fundador, ponemos al servicio de la evangelización los instrumentos de la comunicación social: prensa, cine, radio, televisión, discos, mini-media, audiovisuales, y todos los inventos que el progreso ofrece al hombre para la comunicación”.
Los primeros pasos se dieron en 1917: redacción, publicación e impresión de folletos, libros y revistas. En 1928 se abrieron las primeras librerías. En 1950 se inició la producción de filminas, y en 1951 la de discos. También en 1951 se abrió el centro Ut unum sint (Que sean uno). En 1953 las hermanas paulinas colaboraron en la filmación de la película Mater Dei (Madre de Dios). En 1960 empezó la labor en las radios.
La congregación fue aprobada como diocesana por monseñor José Francisco Re, obispo de Alba, el 15 de marzo de 1929. A los pocos días, en la fiesta de San José, 19 de marzo, la hermana Tecla Merlo y cuatro jóvenes más hicieron sus votos religiosos. El 13 de diciembre de 1943 la congregación recibió de la Santa Sede el decreto de alabanza y la aprobación de las constituciones. Y el 15 de marzo de 1953 la aprobación como congregación de derecho pontificio. La primera casa se abrió en Roma en 1926, y a partir de 1928 comenzaron las fundaciones en Italia, antes de la aprobación diocesana. A partir de la aprobación diocesana, la congregación se difundió por el mundo entero rápida e ininterrumpidamente:
La presencia de las Paulinas en Perú vino desde Argentina. El 4 de octubre de 1960, la Superiora Provincial en la Argentina, hermana María Epifania Bassi, escribió al arzobispo de Lima, cardenal Juan Landázuri Ricketts, pidiéndole la debida autorización para que dos hermanas de la congregación pudieran instalarse en esa ciudad con el fin de comenzar su apostolado específico de las ediciones, y con miras a erigir más adelante una casa en el Perú. Recibida la autorización el 22 de octubre de 1960, viajaron a Lima desde Buenos Aires las hermanas Inés Tibaldo y María Luisa Manceñido, ambas argentinas. Después de un vuelo de varias horas llegaron a la capital, una ciudad grande y bella. Se alojaron en el Colegio Sophianum, de las Hermanas del Sagrado Corazón, quienes las recibieron con gran afecto. Recién llegadas, se presentaron ante el cardenal Juan Landázuri Ricketts, quien las acogió con amabilidad y las acompañó a visitar a la diputada Matilde Pérez Palacio, quien a su vez las presentó a la Sociedad o Club “Entre nous”, integrada por las autoridades de la ciudad.
El 28 de octubre de 1960 las hermanas iniciaron su trabajo de propaganda a domicilio. La propietaria de una de las casas que visitaron era argentina y al saber que las hermanas también eran argentinas, manifestó su deseo de visitarlas. Ellas le explicaron que todavía no tenían casa y que estaban alojadas en el Colegio de las Hermanas del Sagrado Corazón. La señora, muy amablemente, les ofreció prestarles una casa desocupada que tenía en las afueras de la ciudad, en la zona de Chaclacayo, en el Barrio Santa Inés. Allí las hermanas vivieron por seis meses aproximadamente. Monseñor Carlos Pezzagno y el padre Fernández, en un curso que dieron sobre las Ejercitaciones del Mundo Mejor en el Colegio Sophianum, las presentaron y pidieron a los participantes que les demostraran su caridad afectiva y efectiva. Al cabo de pocos días la casa estaba ya amoblada y provista de camas, vajillas, víveres, un escritorio y una máquina de escribir.
Las Paulinas se dieron a conocer en el Encuentro Nacional de Religiosas celebrado en Lima del 8 al 15 de enero de 1961. Tuvieron a su cargo la publicidad del encuentro y la exposición de libros de formación religiosa y de catequesis. Dieron charlas todos los días sobre los medios modernos de apostolado. Mientras realizaban sus visitas a las familias, encontraron un local apto para abrir la librería en el edificio de las religiosas Concepcionistas, al lado de la imprenta “Lumen”. El 31 de marzo de 1961 se inauguró la Librería San Pablo en un pequeño local del Jirón Carabaya Nº 133 y Pescadería.
En 1972- nos contó la propia hermana Rafaela Zanolli- impulsaron el apostolado del cine, en el que ya se había iniciado en Italia en 1963. La librería paulina enviaba películas a todo el país, hasta a los lugares más lejanos, donde no había luz y los sacerdotes utilizaban las baterías de sus vehículos para hacer funcionar los proyectores.
La entrevista da cuenta de la propagación por el Perú a través de las librerías, la editorial, la agenda juvenil, la agenda del adulto, la liturgia, postales, congresos, seminarios…
Felizmente, el 2010, están celebrando el jubileo de las bodas de oro con presentaciones de libros, un gran congreso para octubre acerca de “Los mesianismos en América Latina”, nuevas librerías, la mejor sin duda ésta que se presenta en el distrito de San Isidro en Lima.